Ir al contenido principal

¿Qué tienen en común las empresas mejor gestionadas en 2021?

🟢 Versión comentada por el autor disponible en Spotify y Apple Podcasts

¿Qué tienen en común empresas como Nvidia Corp, Salesforce.com, Adobe Inc, Microsoft Corp, Camden Property Trust, Delta Air Lines? Su talento, y que estas empresas estan ranqueadas en el top-10 del 2021 Drucker Institute Company Ranking, una metodología holística de desempeño corporativo que mide la “eficacia” de empresas estadounidenses cuyas acciones cotizan en la Bolsa de Valores de Nueva York o en el Mercado de Valores Nasdaq y que fue desarrollada por el Instituto Drucker en conjunto con la Claremont Graduate University de Claremont, California. 

La «eficacia» se define como «hacer bien las cosas correctas» y se mide a través de 37 indicadores que se clasifican en cinco dimensiones: Satisfacción del cliente, Compromiso y desarrollo de los empleados, Innovación, Responsabilidad social; y, Fortaleza financiera.

Vivimos en una época de cambio hacia nuevas formas de gestión empresarial en donde acciones como la de Capitalismo Consciente, iniciativa impulsada por Raj Sisodia y John Mackey, que busca combinar fundamentos del capitalismo con valores humanistas como la confianza, la compasión, la colaboración y la creación de valor, hace que indicadores como el del Instituto Drucker otorguen a los ejecutivos e inversionistas una visión más completa y a largo plazo de la eficacia de las empresas y la manera en que estas son administradas.

Y así, mientras el Instituto Drucker define eficacia como «hacer bien las cosas», el Capitalismo Consciente señalan que «las empresas conscientes hacen lo correcto porque creen que es correcto», es decir, apuntan Sisodia y Mackey, hacer lo correcto es crear empresas basadas en el amor y en el afecto, empresas que traten a todos (empleados, clientes, proveedores, comunidades y competidores) de una forma humana.

Indicadores como el del Instituto Drucker, publicado desde 2017 por The Wall Street Journal, no pretende desterrar el enfoque de crear valor a los accionistas. La primera responsabilidad de la gerencia, sostuvo en su momento Peter Drucker, «es operar con fines de lucro» para cumplir el papel de las empresas como «el órgano generador y productor de riqueza de nuestra sociedad» y nada de esto «está en conflicto con garantizar la salud financiera de una empresa» (Harvard Law School, 2019). Lo que más bien se pretende es eliminar la antigua concepción de gestión empresarial donde las decisiones corporativas clave y de compensación ejecutiva se basaban en gran medida en el precio de las acciones y otros indicadores financieros.

¿Cuáles son las empresas estadounidenses mejor administradas en las cinco dimensiones de que se compone el ranking del Instituto Drucker? Las diez empresas mejor administradas, de un total de 846 analizadas son: 

Y del universo de empresas estudiadas, ¿Cuáles son las mejor clasificadas en la dimensión de Compromiso y desarrollo de los empleados? En esta dimensión se consideran indicadores relacionados con compensación y beneficios financieros gratificantes, justos y equitativos y su comparación con el mercado; prácticas de ascenso, prácticas de despido y relaciones con empleados jubilados; cultura y valores (prácticas relacionadas con los empleados de la organización versus principios clave de Peter Drucker); indice de compromiso de los empleados y nivel de confianza en la organización y sus lideres.

Para las empresas “hacer bien las cosas” y “hacer lo correcto porque saben que es correcto” es crear empresas basadas en el amor y en el afecto. Tratar a las partes interesadas de la organización de una forma humana no es desterrar el enfoque empresarial de crear valor a los accionistas y ser el  órgano generador y productor de riqueza de nuestra sociedad; es favorecer de igual manera a sus empleados, a sus clientes y a las comunidades en las que operan e incluso a sus competidores.

Si los líderes empresariales son sinceros acerca de satisfacer las necesidades de todas las partes interesadas, deben tener en cuenta a las partes interesadas.

Epílogo.- Esto lo escribí hace dos años, en enero de 2020, antes de la Gran Pandemia en mi artículo semanal titulado: El nuevo propósito de las empresas. “…Milton Friedman, economista por la Universidad de Chicago, publicó en la década de los años 1970 un artículo en The New York Times, donde señaló que «la responsabilidad social de una empresa es generar ganancias y hacer tanto dinero como sea posible mientras cumple con las normas básicas de la sociedad ya que en un sistema de libre empresa y propiedad privada, un ejecutivo corporativo es un empleado de los dueños de la compañía y tiene una responsabilidad directa con sus empleadores» Aún es muy pronto para saber si ocurrirá un cambio real, pero todo parece indicar que esto ya ha empezado a cambiar…” Hoy, veinticuatro meses después, sin lugar a dudas y sin echar aún las campanas a vuelo, puedo decir que esto ya empezó a cambiar.

_______________________

---𝚁𝚘𝚐𝚎𝚕𝚒𝚘 𝚂𝚎𝚐𝚘𝚟𝚒𝚊, 𝙳𝚘𝚌𝚝𝚘𝚛 𝚎𝚗 𝙵𝚒𝚕𝚘𝚜𝚘𝚏í𝚊 𝚌𝚘𝚗 𝙰𝚌𝚎𝚗𝚝𝚞𝚊𝚌𝚒ó𝚗 𝚎𝚗 𝙴𝚜𝚝𝚞𝚍𝚒𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝙲𝚞𝚕𝚝𝚞𝚛𝚊, 𝚎𝚜 𝚏𝚞𝚗𝚍𝚊𝚍𝚘𝚛 𝚍𝚎 𝙷𝚞𝚖𝚊𝚗 𝙻𝚎𝚊𝚍𝚎𝚛, 𝚂𝚘𝚌𝚒𝚘-𝙳𝚒𝚛𝚎𝚌𝚝𝚘𝚛 𝚍𝚎 𝚃𝚑𝚒𝚗𝚔 𝚃𝚊𝚕𝚎𝚗𝚝, 𝙿𝚛𝚘𝚏𝚎𝚜𝚘𝚛 𝚍𝚎 𝙲á𝚝𝚎𝚍𝚛𝚊 𝚍𝚎𝚕 𝙸𝚃𝙴𝚂𝙼 𝚢 𝙿𝚛𝚎𝚜𝚒𝚍𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝙲𝚘𝚖𝚒𝚜𝚒ó𝚗 𝚍𝚎 𝚁𝚎𝚌𝚞𝚛𝚜𝚘𝚜 𝙷𝚞𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝙲𝙾𝙿𝙰𝚁𝙼𝙴𝚇, 𝙽𝚞𝚎𝚟𝚘 𝙻𝚎ó𝚗---

📍 Suscríbete a nuestro Newsletter semanal, un espacio donde te compartimos historias para conectar, experiencias para aprender, y vivencias para inspirar [SUSCRIBETE AQUÍ]

Contacta conmigo a través de LinkedIn o escríbeme a mi correo: rogelio.segovia@thinktalent.mx

---𝙴𝚗𝚎𝚛𝚘, 𝟸𝟶𝟸𝟸---

𝙴𝚕 𝙽𝚎𝚠𝚜𝚕𝚎𝚝𝚝𝚎𝚛 𝚍𝚎 𝙷𝚄𝙼𝙰𝙽 𝙻𝙴𝙰𝙳𝙴𝚁 𝚎𝚜𝚝á 𝚋𝚊𝚓𝚘 𝚞𝚗𝚊 𝚕𝚒𝚌𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚍𝚎 𝙲𝚛𝚎𝚊𝚝𝚒𝚟𝚎 𝙲𝚘𝚖𝚖𝚘𝚗𝚜 𝚁𝚎𝚌𝚘𝚗𝚘𝚌𝚒𝚖𝚒𝚎𝚗𝚝𝚘-𝙲𝚘𝚖𝚙𝚊𝚛𝚝𝚒𝚛𝙸𝚐𝚞𝚊𝚕 𝟺.𝟶 𝙸𝚗𝚝𝚎𝚛𝚗𝚊𝚌𝚒𝚘𝚗𝚊𝚕.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Calavera a Rogelio (2018)

Tres vueltas se dio la muerte, a las nuevas oficinas Buscaba a Rogelio Segovia, para llevarlo a las ruinas Pero nunca lo encontraba, pues no buscó en la cocina A hornear pan se dedicaba, y no sospechó la catrina. Cuan por fin lo encontró,  la flaca alegre bailaba Rogelio siempre pensó, que a la calaca se le escapaba Pero esta vez le falló, o ¿no hizo bien la tirada? Su agenda la revisó, no está citada la condenada. Vengo a llevarte a la tumba, la huesuda le contaba Rogelio recurrió al viejo truco, se le ocurrió de volada Corramos el maratón, que será en Ensenada Si me ganas voy contigo, y ¡¡que gana la fregada!!. En su tumba nadie llora, ni su equipo de gerentes Puede ser que nadie sepa, que el tipo era  buena gente Aun que a veces se portaba, solo un poquito renuente Sobre todo en las juntas, donde El era el ponente. __________________ Epílogo.-   ¿Qué es una calavera? Las calaveras literarias son palabras populares en forma de rimas escritas de man

Observo, luego existo.

“Abre tus ojos y tu corazón a todas las inquietudes humanas, ninguna es ajena al coaching” Julio Olalla. He iniciado un viaje; no un viaje cualquiera. Este viaje no requiere de maletas, reservaciones o pasajes de avión; es más, ni siquiera es necesario tomar el carro para llegar a algún lado. Y sin embargo este viaje es más complejo, escarpado, con pronunciadas hondonadas y trayectos estrechos que cualquier otro que recuerde; he iniciado un viaje al vientre de la ballena. Y a diferencia de Jonás que exclamó a los asustadizos marineros de la atribulada embarcación que amenazaba con naufragar: “Tomadme y echadme al mar”, en mi caso fue por voluntad propia que decidí dar el salto rumbo al vientre de la ballena; un viaje de 9 meses, con sus días y su noches.  He iniciado el trayecto del ACP-el arte del coaching profesional;  un programa de formación y certificación de coaching ontológico con Julio Olalla (newfield network) a través de un proceso de aprendizaje transformacional p

El infinito en un junco

🟢 Versión comentada por el autor disponible en Spotify y Apple Podcasts El libro me lo había recomendado por primera vez, y hacía ya un par de meses, Manuel Aldrete . Solo le hice una pregunta, ¿es de los libros que se leen en papel o en electrónico? —En papel, definitivamente —me respondió sin mayor explicación. Poco después un par de personas mas me lo recomendaron. «Eventualmente lo leeré» pensé. En otro momento, lo hubiera comprado de forma inmediata sin pensarlo, pero mi torre de libros por leer estaba ya ganando una muy considerable altura. «No es como que el libro se vaya a desaparecer» fue mi razonamiento en aquel momento. Hace algunas semanas, durante nuestras vacaciones familiares en Ciudad de México decidimos pasar la mañana en Coyoacán, y mientras nos dirigíamos caminando a paso cansino al arbolado Jardín Centenario para comer en alguno de los restaurantes con terraza al aire libre de es plaza, pasamos junto a una librería Gandhi y mi hija Sofía me pidió comprarle un libr