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Wellness ¡Felices 221 años!

Una barra con barista y mixólogo, ensaladas con verduras frescas de temporada, gimnasio, futbolito y quizá un área con grandes puff de colores y un par de columpios es el concepto que muchos asocian con programas de bienestar. Recientemente y a raíz de diversas normas que impulsan el cuidar los riesgos psicosociales de los empleados, adicionar un programa de manejo del estrés y revisión de cargas de trabajo. 

Pero estos programas van más allá. Son iniciativas que buscan mejorar la calidad de vida de los empleados mediante estrategias que aumenten la productividad, creatividad y compromiso de los colaboradores, así como incentivar el ahorro, educación, y reducir el estrés, ausentismo y gastos médicos. 

Aunque wellness es un término relativamente nuevo en la jerga de recursos humanos ya que empezó a utilizarse en 2002 cuando Dee Edington, profesor de la Universidad de Michigan, introdujo el concepto “Changing the Natural Flow”, el cual revolucionó la industria del bienestar, el enfoque del cuidado físico, emocional y financiero de los empleados data de al menos hace 221 años.

A través de la historia muchos empresarios impulsados por un sentido de responsabilidad laboral y económico, han establecido esquemas que garanticen el bienestar de sus empleados al tiempo que aseguran la productividad y sustentabilidad económica de la empresa. Quizá el antecedente más remoto lo encontramos en el año 1800, pocas décadas después de la Revolución Industrial, cuando Boulton y Watt, empresa británica de diseño y fabricación de motores de vapor marinos y estacionarios, introdujo las bonificaciones navideñas, seguro para sus empleados bajo el concepto mutualista, construcción de casas con sus salarios y mejoramiento de espacios físicos de trabajo.

En Estados Unidos, una de las primeras empresas que impulsó conceptos enfocados al bienestar de sus empleados fue Pullman Company, que en 1879 estableció un centro atlético exclusivo para sus empleados y en 1926 Ford introdujo la semana laboral de 40 horas. En México, en 1918, la Cervecería Cuauhtémoc, a través de Isaac Garza Garza, Luis G. Sada y Francisco G. Sada, fue la precursora de este pensamiento centrado en el bien-ser del colaborador con la creación de la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa (SCYF), la cual desde sus orígenes tuvo la visión ofrecer el mejoramiento moral, material y cultural de los empleados y sus familias.

Hoy en día muchas empresas han adoptado un enfoque holístico que incluye la salud física, bienestar emocional, bienestar laboral y bienestar financiero de sus empleados debido a un real y genuino interés en tratar a sus colaboradores con respeto y dignidad e impulsar su desarrollo social y cultural. Esto les ha repercutido positivamente en labrar una sólida reputación empleadora.

Epílogo.- Los números siempre son importantes para impulsar la toma de decisión y fomentar la rendición de cuentas de los líderes de las organizaciones. Veamos algunos datos: de acuerdo a datos del Foro Económico Mundial, las empresas que implementan programas de bienestar y salud laboral incrementan en un 30% su productividad, 35% la creatividad e innovación y 60% el compromiso de los colaboradores; por el otro lado el índice de rotación disminuye hasta en un 40%.

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Rogelio Segovia es fundador de Human Leader, y Socio-Director de Think Talentun aliado estratégico de las organizaciones que están centradas en el crecimiento de su talento humano. 

Contacta conmigo a través de LinkedIn o escríbeme a mi correo: rogelio.segovia@thinktalent.mx

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Publicado originalmente en el Newsletter de Think Talent (Julio 14, 2021) en:

https://www.thinktalent.mx/post/wellness-felices-221-a%C3%B1os

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