Ir al contenido principal

¿Por qué requerir titulo profesional?

 🟢 Versión audio narrado por el autor disponible en Spotify y Apple Podcasts

Eliminemos de esta pregunta aquellas profesiones que requieren patente donde es necesaria una autorización para hacer algo, es decir, no pensemos en médicos, abogados, contadores, ingenieros y demás. Evidentemente no quiero que me opere un médico sin credenciales, o que un ingeniero poco capacitado repare el avión donde voy volando. Pero eliminando profesiones especializadas como las que hemos mencionado, ¿cuál es la importancia de un título universitario?

La pregunta no es retórica. Para las empresas la mejor manera de asegurar que una persona cuenta con ciertas capacidades y habilidades mínimas ha sido a través de “el papel” expedido por una universidad; y hasta hace pocos años un título universitario ofrecía mejores oportunidades de empleo y acceso a mejores salarios. La oferta educativa era restringida, y adquirir habilidades y conocimientos específicos más allá de los de un oficio, estaba limitado a los centros universitarios.

Alguien que pudo obtener un título universitario es un profesional que tuvo la disciplina necesaria para acudir a las clases y cumplir con las tareas (Unitips.mx). Es decir, lo que el titulo profesional certifica ¿es más bien la disciplina que el conocimiento?, una persona disciplinada ¿puede obtener conocimiento sin necesidad de acudir a una universidad?

Dejemos a un lado el tema de la disciplina y centrémonos en el conocimiento. Las universidades, mas que garantizar el conocimiento (en teoría este está disponible en cualquier biblioteca), aseguran el proceso de enseñanza-aprendizaje. Dicho en otras palabras, no abarca únicamente el contenido, sino que incluye los métodos de enseñanza y de aprendizaje y la manera en que ha de ser medido. 

¿Eso sigue vigente? Lo entiendo hasta hace unos pocos años cuando el único acceso, formal o informal, a ese proceso de contenido – enseñanza – aprendizaje – medición era proporcionado por las universidades y certificado a través del titulo profesional; pero hoy en día gracias a plataformas como LinkedIn Learning, Udemy, Coursera, y Skillshare entre otras muchas, el acceso a procesos de formación se está democratizando a pasos acelerados. Ahora  que encontramos planes y formatos que cumplen a cabalidad el mantra de “contenido – enseñanza – aprendizaje – medición” ¿requerimos de títulos universitarios?

Las empresas siguen solicitando titulo profesional para otorgarte una posición laboral. No importa que vayas a empezar como contribuidor individual en recursos humanos, marketing o comercial y tengas titulo de psiquiatra, abogado o ingeniero en sistemas; si dominas el área (por que quizá tus practicas profesionales fueron en esos departamentos) eres bienvenido. Sino tienes formación universitaria, aunque tengas mucha experiencia, habilidades y competencias técnicas, no podrás ser contratado en el área comercial, de marketing o recursos humanos.

Momento… pero ahora decimos que el desarrollo y formación de los empleados debe ser a través del modelo 70-20-10, es decir, que pueden/deben adquirir competencias o habilidades a través de la experiencia (70%), aprendiendo de mentores o coaches (20%); y, solo dedicar el 10% del tiempo/recursos a educación formal (cursos presenciales o en línea), entonces… ¿realmente se “requiere” el titulo para contratar a alguien?

Epílogo.- De acuerdo al Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), las personas que tienen una carrera profesional ganan promedio 80% más que una persona que solo terminó el bachillerato. 

_______________________

Rogelio Segovia es fundador de Human Leader, y Socio-Director de Think Talentun aliado estratégico de las organizaciones que están centradas en el crecimiento de su talento humano. 

Contacta conmigo a través de LinkedIn o escríbeme a mi correo: rogelio.segovia@thinktalent.mx

📰 Suscríbete al Newsletter de HUMAN LEADER

Comentarios

Entradas populares de este blog

Calavera a Rogelio (2018)

Tres vueltas se dio la muerte, a las nuevas oficinas Buscaba a Rogelio Segovia, para llevarlo a las ruinas Pero nunca lo encontraba, pues no buscó en la cocina A hornear pan se dedicaba, y no sospechó la catrina. Cuan por fin lo encontró,  la flaca alegre bailaba Rogelio siempre pensó, que a la calaca se le escapaba Pero esta vez le falló, o ¿no hizo bien la tirada? Su agenda la revisó, no está citada la condenada. Vengo a llevarte a la tumba, la huesuda le contaba Rogelio recurrió al viejo truco, se le ocurrió de volada Corramos el maratón, que será en Ensenada Si me ganas voy contigo, y ¡¡que gana la fregada!!. En su tumba nadie llora, ni su equipo de gerentes Puede ser que nadie sepa, que el tipo era  buena gente Aun que a veces se portaba, solo un poquito renuente Sobre todo en las juntas, donde El era el ponente. __________________ Epílogo.-   ¿Qué es una calavera? Las calaveras literarias son palabras populares en forma de rimas escritas de man

Observo, luego existo.

“Abre tus ojos y tu corazón a todas las inquietudes humanas, ninguna es ajena al coaching” Julio Olalla. He iniciado un viaje; no un viaje cualquiera. Este viaje no requiere de maletas, reservaciones o pasajes de avión; es más, ni siquiera es necesario tomar el carro para llegar a algún lado. Y sin embargo este viaje es más complejo, escarpado, con pronunciadas hondonadas y trayectos estrechos que cualquier otro que recuerde; he iniciado un viaje al vientre de la ballena. Y a diferencia de Jonás que exclamó a los asustadizos marineros de la atribulada embarcación que amenazaba con naufragar: “Tomadme y echadme al mar”, en mi caso fue por voluntad propia que decidí dar el salto rumbo al vientre de la ballena; un viaje de 9 meses, con sus días y su noches.  He iniciado el trayecto del ACP-el arte del coaching profesional;  un programa de formación y certificación de coaching ontológico con Julio Olalla (newfield network) a través de un proceso de aprendizaje transformacional p

¿Delegar? No, no quiero ser despedido

🟢 Versión audio narrado por el autor disponible en  Spotify  y  Apple Podcasts En términos generales, al hablar de un líder destacamos dos grandes cualidades que todo el que aspire a serlo debe de tener: alcanzar las metas; y, mantener un buen clima organizacional. Y cuando pensamos en cómo desarrollar estas cualidades o competencias solemos citar tres: Conocerse a sí mismo; ser empático; y, saber comunicar. Pero hay una competencia que a veces solemos pasar por alto y que es una de las fortalezas de los grandes líderes: la habilidad de delegar , es decir el proceso para encomendar y responsabilizar a un colaborador de una tarea sobre la que tenemos responsabilidad y cuya realización nos incumbe. ¿Por qué es importante delegar? Básicamente por dos cosas, nos permite crecer dentro de una organización, y le permite a nuestros colaboradores seguir desarrollándose y por ende, también tener un crecimiento profesional. La delegación es la llave mágica del liderazgo;  te permite distinguirte