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Construyendo confianza.

He de confesar que estoy sorprendido, negativamente sorprendido.

 

«En una semana y media inician las clases. En el colegio de mis hijos recién nos dijeron que cada niño ocupará una tableta; aún tengo muchas dudas de todo el proceso de las clases con esta modalidad desde casa, y ni siquiera los maestros tienen aún todo claro; estoy teniendo que habilitar unos espacios para que cada uno de mis hijos tenga “un lugar único para crear un ambiente idóneo de aprendizaje” —según pedía la circular que el director del colegio nos envío por correo electrónico—. Encima de todos estos gastos mi jefe me acaba de decir que es probable que en una o dos semanas regresemos a trabajar a la oficina…¿en serio?; ¿al mismo tiempo que los niños empiezan clases y no tengo con quien dejarlos?; ¿y sabes que es lo más me molesta de todo?, que ‘según’ él hemos bajado nuestra productividad, y que ya algunos hasta lo hemos tomado como vacaciones… como él no batalla y de seguro ni le gusta estar en su casa, piensa que todos estamos igual»

 

Esta conversación que tuve hace unos días con una colega puede abordarse desde muchas perspectivas, pero quiero detenerme solamente en una de ellas; aquella que tiene que ver con la confianza: «según él, hemos bajado nuestra productividad, y que ya algunos hasta lo hemos tomado como vacaciones» Lo que llama mi atención es que la semana pasada tuve al menos tres conversaciones distintas con personas de diferente organizaciones donde el común denominador fue la falta de confianza y de conversaciones efectivas.

 

Estoy convencido de que ambas cosas van de la mano, no se puede tener conversaciones efectivas sin confianza. La comunicación, específicamente las conversaciones adecuadas, son la clave para construir confianza en las organizaciones. En la charla con mi colega se denota la falta de confianza del jefe hacía sus colaboradores, pero también es señal manifiesta de una falta de comunicación por parte de ella. Recuerdo haberle preguntado «y tu, ¿conversaste estas inquietudes con tu jefe?»; un tanto a la defensiva, por que mi pregunta la pilló desprevenida, me respondió «¿para qué, nunca escucha».

 

¿Qué lectura podemos sacar de todo esto?; en principio que seguimos enfocados en el concepto de ‘employee experience’ con el fin de mejorar la manera en que los colaboradores perciben a la organización, pero obviamos que a los colaboradores nos cuesta trabajo percibir elementos tan abstractos como la organización’, percibimos a los líderes de la empresa donde laboramos (y aún más específico a nuestro jefe directo) y sus comportamientos, y especialmente percibimos la manera en que estos líderes confían y conversan con nosotros.

 

¿Y cómo se construye la confianza y la comunicación? Quizá lo primero es que entendamos que estos dos elementos no son un destino, son un trayecto; y segundo que esto se construye a partir de la escucha (escucha, escucha y escucha). Se requiere tiempo, esfuerzo, un entorno organizacional que fomente de forma bi-direccional la comunicación abierta en todos los niveles y una decisión inquebrantable y constante para mantener conversaciones honestas a partir de la confianza.

 

Epílogo.- Aunque el objetivo nunca debiera ser ese, las conversaciones y la confianza también tiene su retorno de inversión, generan una mayor adhesión de los colaboradores con la organización, hace que los departamentos sean mas unidos, y mayor niveles de innovación.

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Rogelio Segovia es fundador de Human Leader Contacto: rogelio@humanleader.mx

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