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El dilema de las organizaciones.


¿A qué le están apostando las empresas en esta crisis social y económica derivada del COVID19? La situación económica es complicada y desoladora, por decir lo menos. Al inicio de la conmoción causada por la pandemia, las empresas se centraron principalmente en tres cosas: entender la situación; implementar medidas sanitarias de protección a sus colaboradores; y, desarrollar esquemas de trabajo a distancia.

 

Pero al tiempo que las organizaciones fueron entendiendo la situación se dieron cuenta que la crisis económica pinta para ser más profunda, peligrosa y lesiva de lo que se pudo prever. Se estima que la caída del PIB en México sea del orden del 9.0 por ciento este 2020 (El Economista, 21 abril 2020). Como punto de referencia, las crisis más agudas que ha tenido el país fueron las de 1995 y 2009, con contracciones del 6.3 y 5.3 por ciento respectivamente (Kalifa, 2020).

 

¿Qué deben hacer las organizaciones al respecto?; desde un punto de vista holístico centrarse en tres cosas: aceptar que las cosas han cambiado; aceptar que el mundo no volverá a ser igual (lo que sea que esto signifique); y, adaptarse al lugar al que el mundo se está dirigiendo. La complejidad radica en que muchas empresas de muchos giros, están prácticamente detenidas, sus ingresos se han reducido dramáticamente (sino es que han cesado en su totalidad) y sus obligaciones fiscales y laborales siguen vigentes y sin cambio o paliativo alguno. Desde un punto de vista pragmático se deberían estar centrando en tres cosas: disminuir lo más posible el daño económico; concentrarse en aquello que sí pueden controlar; y, empezar a prever el mundo post-COVID19 para seguir existiendo como organización.

 

Y en este último punto, respecto al mundo post-COVID19, se encuentra el mercado laboral. ¿Se acuerdan que tan solo en enero pasado platicábamos de El nuevo propósito de las empresas? donde uno de los principales temas en que las empresas se iban a concentrar era en invertir en sus empleados y compensarlos de forma justa, apoyándolos a través de capacitación y educación que les ayude a desarrollar nuevas habilidades para un mundo que cambia rápidamente, así como fomentar la diversidad y la inclusión, la dignidad y el respeto.

 

¿Dónde estamos en este momento? En pausa, definitivamente. Pero esta crisis, como todo en esta vida, también pasará. Si como afirma Victor Cheng (McKinsey, 2020) las recesiones existen como un contrapeso natural a los excesos y problemas ocultos del auge económico que precede a toda crisis, y estas ayudan a depurar al mercado de los excesos del mismo, hemos de suponer que algunas empresas continuarán existiendo y otras no. Pero también a cada crisis le sigue un período de recuperación económica, creación de valor, crecimiento de la sociedad y sobre todo, creación de empleos. Y al momento de que las empresas sobrevivientes y las nuevas busquen talento para sus filas, los futuros empleadores al analizar las propuestas de trabajo que reciban, voltearán a ver el actuar de esas empresas durante la última crisis y se preguntarán, ¿al momento de la verdad qué hizo la alta gerencia de la empresa que me ofrece empleo?; ¿se concentró en cuidar y proteger a sus empleados o por el contrario, su único interés fue cuidar UAFIRES y EBITDAS en detrimento de sus colaboradores?

 

Ahí el dilema actual de las empresas.

 

Epílogo.- El pasado sábado cumplí años. Fue un cumpleaños diferente pero que disfruté enormemente en casa. De corazón, agradezco las múltiples muestras de afecto y muchas llamadas telefónicas ¿se acuerdan cuando hablábamos por teléfono para felicitar a quién cumplía años y no podíamos visitar?

 

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rogelio@humanleader.mx

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