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Diversidad e inclusión; ¿somos “caristas”?

Diversidad. (Del lat. diversĭtas, -ātis.) 1. f. Variedad, desemejanza, diferencia. Inclusión. (Del lat. inclusio, -ōnis.) 1. f. Acción y efecto de incluir. 2. f. p. us. Conexión o amistad de alguien con otra persona. 
   www.rae.es

En nuestras empresas, hablamos de diversidad e inclusión (D&I), buscamos tener organizaciones que sean referentes de la inclusión, las oportunidades y el desarrollo personal, en el que todos pueden crecer y desempeñarse de la mejor manera; donde la abundancia de lo diferente, a la desemejanza sea visualizado como parte de nuestra cultura y lo podamos convertir en una ventaja competitiva.

En México una de las áreas donde hemos enfocado nuestro concepto de D&I es en asegurar oportunidades equitativas por género y orientación sexual (no son los único por supuesto, pero acaso y en mi experiencia, los principales).

Desde la diversidad se busca maximizar las experiencias, habilidades, talentos, perspectivas y variedad cultural que cada colaborador aportamos. Desde la inclusión respetamos y valoramos el aporte de cada uno de nosotros, acogiendo este aporte a nuestra Cultura. 

Cuando no gestionamos de manera correcta la D&I, nos genera conflictos, roces y malestares, creando un clima laboral negativo que nos impide alcanzar los objetivos comunes deseados. A nivel mundial: el 52% de la población es femenina, el 10% es blanca, el mandarín es la lengua materna más hablada seguida del español, aunque el inglés es el idioma común internacional; el islamismo es la religión más practicada, un 10% de la población tiene algún tipo de discapacidad o diversidad funcional. (fuente: Martín Padulla, staffingamericalatina.com)

Hace no mucho me encontré el artículo “Los feos están desapareciendo y con ellos el talento” de Lucy Kellaway (@lucykellaway‏), columnista del Financial Times, donde habla acerca de un elemento de D&I que quizá hemos obviado o pasado por alto, “los feos” donde señala que “no sólo hemos desterrado a los feos de los trabajos más competitivos, la sociedad educada también ha desterrado la palabra; nadie llama a nadie feo. Simplemente no se les contrata”

¿Qué hacemos por evitar estos juicios?; incluso Kellaway menciona en su artículo que estos prejuicios podrían estar más inculcados en nosotros de lo que creemos, y ejemplifica su caso: “ahora mismo me acaban de enviar los detalles de una persona que voy a entrevistar para algo e hice lo de siempre – lo busqué en imágenes Google y observé sus ojos bien separados y su mandíbula bastante fuerte. Mis prejuicios se empezaron a formar – y todavía no lo había visto con mis propios ojos” 

Nuestra reflexión debería ser: ¿Nos estamos volviendo “caristas” ya sea de manera consciente o inconsciente?

Epílogo.- Las organizaciones que no promueven la D&I tienden a volverse obsoletas, con Colaboradores con bajo nivel de compromiso y la pérdida importante de talento.

 _______

Contáctame: rogelio@humanleader.mx

Comentarios

  1. Si creo en este termino de "Carista" en ningún lado se presentan feos, si por algo llegan a mostrarse es señalando "la inclusion" vendiéndolo como producto de aspiración, al final cada quien puede tomar la ruta que mas le convenga según posibilidades, saludos

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